Bakpak: “Con ganas, trabajo y talento puedes saltarte escalones”

foto equipo 2

Llego al estudio de Bakpak, un grupo de arquitectos jóvenes que están dando mucho que hablar por sus resultados en concursos internacionales. Les pregunto por su forma de trabajar, de hacer arquitectura, sus objetivos y por cómo han llegado hasta aquí. Antes de empezar, me regalan una guía de arquitectura contemporánea de Sevilla, que se encargaron de hacer junto a otros compañeros antes de formar Bakpak.

121 obras de arquitectura contemporánea en Sevilla, no sabía que había tantas.

Jose Antonio Pavón: Sí, son obras del 2000 al 2010, una nueva capa de la historia de Sevilla. Los edificios son de lo más variados porque es una guía, es decir, hay algún edificio que yo no habría puesto y otros que mis compañeros tampoco, pero nos enfocamos en que esta guía no reflejase una opinión, sino esa capa de historia lo más completa posible.

¿Cómo empezáis a trabajar juntos?

Jose M. González: Bueno cada uno tenía sus cosas por ahí y empezamos hacer cosas juntos, hicimos un primer concurso con el que nos sentimos muy cómodos y aunque no conseguimos nada sí se sentaron unas bases de trabajo que nos interesaban. En muy poco tiempo habíamos conseguido una calidad alta. De ese tipo de concurso a los que hacemos ahora hay mucha diferencia pero esas bases quedaron claras.

Borja Navarro: A raíz de ahí es cuando hacemos nuestro primer concurso serio, con tiempo y los cinco trabajando en el mismo espacio físico, que fue la reordenación del poblado de Sancti Petri. Una vez que lo ganamos nos dimos cuentas de que esto era real, ese proyecto fue el germen de Bakpak, pero este proyecto no existiría sin el concurso anterior.

Llama la atención que desde primera hora habéis tenido un enfoque internacional.

Jose A.: Claro, salimos de la carrera al inicio de la crisis, y nos enfrentamos a una situación muy dura porque no hay trabajo para la cantidad de arquitectos que crea este país. Muchos decidieron irse, tenemos amigos en Dubai, Chile, China, Argentina… Nosotros tuvimos la suerte de encontrar el equipo que tenemos, porque sin el equipo no somos nada, al final tú sólo no te puedes enfrentar a ciertos momentos de crisis. También vimos que por nuestra red de contactos internacionales nos era muy fácil acceder a colaboraciones con otras oficinas extranjeras, con esa idea de que Bakpak no tiene su localización en Sevilla, nosotros vivimos aquí porque somos de aquí o porque aquí se vive bien pero nuestra internacionalización desde el principio era un objetivo. Queremos ser una oficina de referencia internacional.

Myriam Rego: Un objetivo y una oportunidad porque al final el colaborar con otras oficinas nos daba la oportunidad de presentarnos a los proyectos que teníamos como objetivo.

Jose M.: Teníamos muy claro dónde queríamos llegar y eso intrínsecamente lleva consigo la internacionalización. Aparte de que el contexto en España no nos permitía desarrollar nuestro trabajo aquí, necesitábamos esa internacionalización para poder acceder a determinados concursos y determinados proyectos de cierta escala, que era nuestro objetivo.

Suena coherente que empezasteis con un objetivo claro por el que habéis trabajado hasta conseguirlo, pero esta historia choca con la tradicional, esa en la que el arquitecto empieza poco a poco haciendo una casa y a partir de ahí sube la escala de sus proyectos.

Jose A.: Siempre decimos que nos saltamos pasos. Tú puedes subir esa escalera paso a paso o puedes saltarte cuatro o cinco peldaños. Al final tú compites con tu talento, y si crees en ti y quieres competir contra grandes estudios de arquitectura con muchos recursos, estudios con una calidad en su presentación excepcional… Si tú eres capaz de llegar a esa calidad gráfica, ya todo depende de tu talento. El jurado ve dos proyectos, uno de Chipperfield y el tuyo y tú puedes llegar a ganarle, todo depende de que le pongas ganas y trabajo.

Es el mismo esfuerzo trabajar en una vivienda pequeñita que enfrentarte a un proyecto de gran escala. Sobre todo porque somos un equipo, si fuese una persona sería muy complicado. Tú no puedes enfrentarte a un masterplan 110.000 m2 o un edificio de 8 plantas con usos múltiples. Olvídate de hacer eso sólo, no se puede, pero nosotros tenemos un equipo que nos permite abordar esos proyectos, en los que además nos sentimos más a gusto.

Borja: También ha influido la relación que tenemos con Guillermo Vázquez Consuegra, que nos ha ayudado a saber cómo desarrollar un proyecto grande, cómo gestionar todos nuestros recursos de manera óptima. Hemos aprendido mucho de su modus operandi.

¿Cómo empieza esa relación con Vázquez Consuegra?

Borja: Sinceramente todo empieza por una relación personal, uno de nosotros trabajó con él en su estudio. Estas cosas empiezan por relaciones personales que luego se ven fortalecidas cuando hay un trabajo detrás.

Jose A.: Hay que decir que el concurso de Sancti Petri fue un golpe en la mesa, de alguna forma nos posicionó. Que un estudio joven gane un concurso al que se presentaron 90 oficinas con renombre, pues claro, hubo un revuelo. Fue una buena carta de presentación. Poco a poco nos asociamos con él para hacer concursos y con buenos resultados, siempre con algún reconocimiento por parte de los jurados.

Myriam: Del mismo modo lo hemos hecho con otras oficinas fuera, eso nos ha llevado también a otro tipo de concursos, en Alemania, el último que hicimos en Estonia o el de Madrid 0,0, que quedamos segundos.

Jose M.: También ha sido un punto a nuestro favor, algo que todos valoran, que desde el primer momento nos hemos marcado una exigencia lo más alta posible, y que en cada proyecto ese listón lo subimos aún más para seguir mejorando.

 Si no sería imposible saltar esos escalones, ¿no?

Myriam: Claro, si quieres competir aquí la exigencia ha de ser máxima.

¿Se parece vuestra forma de abordar los proyectos a la de Vázquez Consuegra?

Jose A.: De Guillermo hemos aprendido muchas cosas, que ya teníamos como inquietudes, es decir, cuando empiezas a trabajar no tienes un lenguaje, eso te lo da el tiempo. Te das cuenta de que tienes unas obsesiones que te llevan hacia una dirección. Pero Guillermo trabaja “sólo”, es el que dirige todos sus proyectos y nosotros somos cinco personas; es muy difícil para nosotros tener un estilo. El otro día me preguntaban en la India cual era nuestro estilo y yo les decía que no teníamos un estilo, sólo tenemos un punto en común dónde nos ponemos de acuerdo cinco socios, unas exigencias de calidad, formales y estéticas. Quizá si tenemos muchos puntos en común con Guillermo, como por ejemplo entender los vacíos como articuladores de la arquitectura o los espacios ambiguos entre el interior y exterior. Pero una cosa es la teoría y otra la formalización, Guillermo tiene una forma muy intuitiva de formalizar.

Myriam: Muy personal sobre todo. Nosotros al ser cinco no podemos tener esa forma de formalizar las ideas, tenemos otros procesos de formalización de arquitectura. Pero siempre hay cosas en común porque hemos aprendido mucho de él.

¿Cómo es ese proceso de formalizar una idea entre cinco arquitectos?

Jose M.: Es un proceso conversacional. Al principio siempre hay una búsqueda personal de cada uno, una aproximación al proyecto individual que después ponemos en común. Al final la de cada uno es diferente y cada una añade imputs diferentes al proyecto. Son esos puntos de vista diferentes los que hacen que el proyecto tome un camino que ninguno de nosotros en principio podíamos esperar. Por eso no tenemos un estilo, no trabajamos con un estilo porque nuestros proyectos son una suma de diferentes aproximaciones.

Jose A.: Son muy importante los puntos en los que no conectamos, si estuviésemos de acuerdo todos en algo es que pasa algo raro. Siempre es bueno que uno diga que no está de acuerdo con algo, que al principio puede molestarte porque “cómo puede no ver lo que otros sí vemos” pero es que a lo mejor los demás no habíamos visto lo que sólo uno ha sido capaz de ver. Depende del análisis de cada uno y de su bagaje personal. Es como si nos subiéramos en los hombros de nuestros compañeros para ver un poco más allá.

En el análisis de cada uno ya debe haber una propuesta, que evidencie lo bueno y lo malo, y esas se entrecruzan y hacemos muchas variables, eso hace que el proceso de diseño sea muy intenso.

Edificio multifuncional en Rzeszow (Polonia)

Además de esos espacios híbridos, otro rasgo que se ve en vuestra arquitectura es el respeto por el lugar.

Jose A.: Siempre decimos que tenemos cuatro puntos clave. El primero es entender que la arquitectura no pertenece a una parcela sino a una ciudad entera, porque nunca se sabe lo que tu edificio puede ofrecer a la ciudad. Segundo, el método Bakpak, que es encontrar en cada lugar aquello que hace único a ese proyecto, hacemos una búsqueda súper intensa para encontrar algo que haga que un proyecto sólo puede estar en un sitio y no en otro, por condiciones culturales, de sol, de acceso de parcela… algo tiene que hacer que el edificio sea único. En tercer lugar esos espacios ambiguos tienen mucho que ver con las casas patios de nuestra ciudad. Y por último… no me acuerdo.

(Risas)

Borja: ¿Te refieres a las casas patio por el edificio de Polonia? Porque no es una tipología que precisamente se utilice en Polonia ni siempre hacemos patios.

Jose A.: No, hablo de patio como idea que se puede deformar. Por ejemplo en el masterplan de Ginebra conseguimos el segundo premio por generar un gran “patio” en la ciudad, es decir una gran plaza.

Myriam: Al final, cuando ponemos todos nuestros proyectos en línea, te das cuenta de que generamos, no un patio quizás, sino un vacío interior o alguno de esos espacios híbridos que hacen de elementos articuladores.

¿Esa cuarta clave puede ser el lema “weniger aber besser” (menos pero mejor) que tenéis en la pared?

Jose A.: Sí, no tiene nada que ver con “menos es más”, sino que tienes que limpiar.

Myriam: Quedarte con lo esencial. Ir quitando capas que no ofrecen nada, buscar lo mínimo que hace que algo sea mejor.

Jose A.: Sí, contundencia y radicalismo.

¿Esto es “unfolded architecture”?

Borja: Esto es todo eso que estamos hablando, descubrir aquellos elementos que hace que el edificio sea único, que sea radical, quitarle todas las capas.

Jose M.: No sólo descubrirlo, sino dejarlo claro. Es un poco la contundencia, la claridad y la limpieza de capas. Que quede claro en el proyecto y no tengamos que explicarlo.

Jose A.: Es un método de búsqueda y sobre todo de hacer arquitectura.

¿Y qué significa Bakpak?

Borja: Se le ha dado muchas vueltas pero al final los nombres no tienen que ser más que nombres. El nombre suena bien, igual en todos los idiomas, tiene ritmo, es sonoro… y ahora si quieres nos metemos en qué es bak y qué pak. Podemos tener tres o cuatro interpretaciones de lo que significa porque ya nos han interpretado de tres formas en lo que llevamos en la oficina.

Jose A.: En la India les gustó mucho el nombre, me preguntaban por su significado, yo les dije que dijesen cada uno lo que creían que significaba. Cada uno decía una cosa y todos acertaron.  Pero para poner el nombre hicimos una lista larguísima y empezamos a hacer criba hasta que uno ganó. Por supuesto no queríamos la suma de nuestras iniciales ni nada parecido porque esto es un equipo que puede ampliarse.

Jose M.: La empresa tiene que trascender a nosotros, cualquiera que venga se tiene que sentir identificado y formar parte del equipo sin que el nombre refleje otra cosa.

Todo esto es nuevo en España. O por lo menos aún es muy común que la empresa tenga el nombre del dueño o los socios.

Jose A.: Sí, incluso gente igual de jóvenes que nosotros se montan un estudio y ponen sus apellidos.

Myriam: Eso depende de cómo sea tu forma de hacer arquitectura.

Jose M.: De si tienes una arquitectura de autor o una forma de hacer arquitectura en equipo, como la nuestra. Aun así es una actitud un poco más cerrada a los que llegan de fuera.

Jose A.: Al final es sólo un nombre, pero creo que dimos en la clave.

Y eso sin contratar a una empresa de publicidad.

Myriam: Los contratamos después de tener el nombre. Porque queríamos hacer las cosas bien y teníamos que contratar a alguien especializado en eso, nosotros valoramos mucho eso en la arquitectura.

Jose M.: La profesionalidad es la clave de todo esto, dentro del producto que entendemos que ofrecemos, tenemos que contar con unos colaboradores que sepan representar lo que entendemos que es nuestra marca.

Durante estos últimos años muchos arquitectos han proclamado el fin de la construcción de nueva planta, en especial para España pero en general para Europa y EEUU. Vuestro trabajo no se encaja en esa predicción precisamente.

Jose A.: Es una afirmación muy radical… En Europa estamos acostumbrados a construir sobre lo construido, es algo que está en nuestras raíces. Nos gusta intervenir sobre arquitecturas ya existentes, lo hemos hecho ya y lo seguiremos haciendo. Sin embargo también estamos trabajando en países como India y China, donde la situación es completamente distinta a Europa o EEUU, ya que hay muchas necesidades de nuevas dotaciones públicas y viviendas.

¿El proyecto de Sancti Petri se va a construir?

Jose M.: No, porque hubo un cambio político que paralizó el proyecto y decidieron tirarlo a la basura, y eso que estaba ya avanzado. Aunque dice el antiguo alcalde que sigue en la oposición luchando para que se lleve a cabo.

Borja: Y no es que le gustase al alcalde, sino que fue seleccionado por un jurado profesional, un consejo económico-social, arquitectos del pueblo, el decano del colegio… un jurado muy heterogéneo que representaba las distintas aristas sociales del pueblo. Luego lo han vendido como que no ha sido así.

Es una pena cómo una decisión profesional, y también popular, la puede tirar a la basura un político.

Jose M.: El problema es que por el simple hecho de estar en la oposición luego tumbes algo en vez de sumar, porque eso es peor para tu pueblo.

Myriam: Además es un proyecto que ha sido muy bien acogido en el mundo de la arquitectura, con un montón de publicaciones. Ese fue el inicio y no hemos parado hasta ahora.

¿Qué vino después?

Jose A.: Pues empezamos a hacer concursos y más concursos. Luego junto con Extenda, la empresa andaluza que ayuda a empresas a internacionalizarse, hemos ido a EEUU, a China y ahora a la India. Hemos ido buscando socios internacionales, por supuesto mientras hemos hecho pequeñas obras, una guardería, el Centro de Innovación del Ibérico en Jabugo. Y muchos concursos. La media europea en los grandes estudios es presentarse a unos veinte concursos y ganar uno. Uno de cada veinte es la media y la nuestra por ahora es uno de cada cuatro, porque hemos hecho unos veinte en toda nuestra trayectoria, unos cinco al año. Además en casi todos estamos entre los cinco primeros seleccionados. Sobre todo vamos muy seguros, nos presentamos sabiendo que podemos obtener un buen resultado.

Myriam: También somos muy críticos y si vemos que un proyecto no va a llegar a buen puerto lo paramos y nos ponemos con otro. Si no va a llegar a la calidad que queremos ofrecer, mejor no hacerlo. Porque también la competencia es brutal, cada vez se presentan más estudios a un concurso, muchísimos y de talla mundial, si vas tienes que tenerlo muy claro.

Jose A.: Y nosotros hemos seguidos gracias al resultado, es decir, no puedes presentarte a cinco concursos seguidos y perderlos, o no tener ni siquiera una mención, eso te derrumba. Si vas a un concurso contra algunos de los mejores estudios internacionales y quedas tercero, eso te anima, te da un subidón. Si hubiésemos hecho cinco concursos sin una mención no estaríamos hablando aquí.

Esa gestión de los ánimos es importante. Yo me he presentado a pequeños concursos con compañeros de clase y aún no hemos ganado nada, siempre surge un poco de pesimismo pero siempre estamos buscando el siguiente concurso.

Jose A.: Yo también he hecho concursos en la escuela y no he ganado nada, porque es normal, estás aprendiendo, estás en la escuela a otras cosas que no es el concurso al 100%.

Jose M.: Nosotros nos tiramos cinco o seis años después de salir de la escuela dando tumbos, trabajando en un lado u otro, aprendiendo cosas nuevas y ganando experiencia antes de empezar lo que es Bakpak.

Jose A.: Lo importante es que después de un concurso sepas por qué has perdido y reconozcas el por qué te ha ganado el otro, te sientes a analizar los proyectos ganadores y veas en qué son mejores que el tuyo. Hay veces que el que gana no es mejor, pero casi siempre son mejores y te ganan por algo.

Borja: Y a concursar se aprende. Hay toda una técnica al respecto, te estudias al jurado, miras noticias del periódico de la ciudad para ver la opinión de esta al respecto, si el promotor es público o privado…

Jose A.: Otra cosa importante es que si alguno de nosotros tiene alguna duda respecto a algo del proyecto, eso hay que cambiarlo, porque puede que alguno del jurado tenga la misma duda y eso echa atrás tu proyecto. No puede haber ninguna duda de funcionamiento. Y también es importantísimo que si alguien presenta una idea mejor que la tuya te olvides de la tuya y vayáis a muerte con la otra, no te pongas cabezón con tu idea y discutas porque entonces eres una piedra en el zapato. Mejor ponte a trabajar en mejorar la idea de tu compañero.

Normalmente se concursa con gente con la que tienes sintonía.

Jose M.: Pero esa sintonía tiene que ser en el sentido de tener los mismos intereses y objetivos. Obviamente tienes que tener una relación pero no es lo más importante.

Myriam: Nosotros podemos pensar cada uno de una forma, pero nuestro objetivo es el mismo.

Jose A.: Nosotros tenemos un pequeño mundo en el estudio donde cada uno tiene sus ideas pero tenemos capacidad de dialogo y a la hora de hacer arquitectura buscamos lo mejor para el proyecto. Nunca discutimos de forma personal, podemos discutir mucho acerca de un proyecto, pero luego salimos y nos tomamos una cerveza todos juntos.

¿Qué le podéis decir a quien quiere estudiar arquitectura hoy en día?

Jose A.: Si te apasiona, hazlo.

Borja: Si no mejor métete a odontología.

(Risas)

Pero quien no está en la carrera no sabe bien de qué va esto.

Jose A.: Claro nadie sabe de qué va la arquitectura, por eso le hablaría más al chaval de primero que acaba de terminar su primer año. Pero al que aún no ha entrado, no hay consejo para darle.

Borja: Que entre en la carrera y si ve que no le gusta que cambie de carrera, no pasa nada.

Jose M.: Y también hay muchas disciplinas que están dentro de la arquitectura muy variadas, te puedes dedicar a muchas cosas siendo arquitecto. Desde la parte más técnica a la más creativa o una generalista. Lo importante es encontrar tus aptitudes y tus gustos dentro de la profesión.

Jose A.: Si te gusta calcular estructuras, adelante, trabaja y conviértete en el mejor. Si te gusta diseñar, lo mismo. Y si no te gusta, por lo menos intenta ganar dinero.

(Risas)

Y tener claro que esto al final es una empresa, que hay que montar algo serio, que necesitas inversión, tienes gastos, contratos…

Borja: Al final tienes que hacer muchas cosas y una de ellas es arquitectura.

(Risas)

Jose M.: El camino siempre es largo y sinuoso, pero hay que tener ganas, trabajar mucho y tener claro siempre tu objetivo.

Master Plan en Germering (Alemania)

Entrevistador: Álvaro Gutiérrez Ruiz

Si te ha gustado la entrevista, deja un comentario.

NEWSLETTER

Si te ha gustado esta entrevista, subscríbete a la lista de correo y te avisaremos cada vez que publiquemos una.

Comentarios

  1. Antonio dice

    Es difícil tener las cosas tan claras siendo tan jóvenes. Supongo que su tiempo les ha costado.

    Posiblemente sea la opción más interesante en estos momentos debido a las circunstancias actuales de trabajo, no obstante ellos lo han expuesto muy claro, trabajar en equipo, dejando a veces tus ideas a un lado, potenciando la de tu compañero o socio es difícil y no todos somos capaces de llevarlo a buen fin.

    Enhorabuena a los socios de Bakpak.

  2. Jesús A. dice

    Qué sorpresa encontrar arquitectos jóvenes con estas ganas y sobre todo con este éxito. Me ha gustado la entrevista, me ha parecido muy positiva, que falta hace. Transmiten esas ganas que ponen en su trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *